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Se Escapó del Altar

Es curioso ver la infinidad de parejas que rechazan el compromiso, aun estando a un
paso
de hacerlo. Hace poco me compartieron un video donde la novia esperó, hasta llegar
al
altar, para decirle a su pareja que no quería comprometerse todavía. Qué curioso que
después
de haber invertido mucho tiempo y dinero en preparativos, como la fiesta, la
comida,
el salón, invitados, etc., recién en el último momento pudo tomar una decisión, sin
importarle
demasiado los sentimientos de su novio….


El
significado de compromiso es “una responsabilidad u obligación” que se contrae en forma
vo
luntaria entre dos personas. Hoy en día, muchas parejas quieren estar abiertos a la
posibilidad
de optar por diferentes opciones para poder retroceder fácilmente, sin embargo,
debemos
tener presente que, cuando hablamos del verdadero amor, eso incluye el
“compromiso”.
Cuando uno ama, es porque sabe con quién y porqué se está casando y,
por
tanto, no tiene preparada una salida de escape, por si algo funcionara mal.


De
igual forma sucede en el área espiritual, lamentablemente hay personas que no
quieren
comprometerse con Dios, porque no se sienten preparados para renunciar a algunas
cosas
que saben que Él no le agradan, y esto sin siquiera valorar lo mucho que Dios invirtió
en
sus vidas y, menos aún, lo que Él siente.


Jesús
dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda
tu
mente. Este es el grande y primer mandamiento.” Mateo 22:3738 (NBLA)


Si
nuestra vida refleja una falta de compromiso con Dios, preguntémonos: ¿Amamos a
Dios,
con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas
nuestras
fuerzas? O, en la práctica, esto se ha transformado en algo teórico y vivimos un
cristianismo
«light» sin compromiso, no siendo constantes en congregarnos, en la lectura
de
su Palabra y hasta descuidando la oración, que tanto nos fortalece.


“Pero
todo lo que para era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de
Cristo.
Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor
de
conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo considero como basura
a
fin de ganar a Cristo,” Filipenses 3:78 (NBLA)


Dios
quiere que nos comprometamos con Él, y que dejemos de estar dubitativos o
indecisos,
quiere que seamos fríos o calientes, que digamos o no, y no que huyamos en
último
momento.


Será
más fácil cumplir con nuestras obligaciones y responsabilidades, cuando no sólo
pensemos
en lo que tenemos que dar, sino lo que vamos a recibir gracias a Él ¿Cómo está
nuestro
compromiso con Dios?


¡Mientras
más fuerte sea nuestro amor, más fácil será comprometernos!