Si tenemos poca confianza en el carácter de Dios y en su Palabra, ¿por qué razón
tendríamos confianza en la oración? En 1Juan 5:14,15 dice: “Esta es la confianza que
tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si
sabemos que Dios nos oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya
tenemos lo que hemos pedido” (NVI)
Si volvemos a leer cuidadosamente este versículo ¿cuál es esta “confianza” específica?
Que Dios nos escucha cuando oramos dentro de Su voluntad.
Hemos permitido que el ladrón del humanismo nos convenza de que la voluntad de Dios
es sacrificial, en todo sentido.
La voluntad de Dios para nuestra vida es mucho más amplia que la nuestra, por lo que
no se pueden comparar. Él tiene planeado para nosotros mucho más de lo que nuestros ojos👀 pueden ver,
nuestros oídos👂 escuchar y nuestras mentes imaginar (1 Cor.2-9).
Si, Dios nos llama a sacrificar cosas menores, pero sólo para tener más lugar donde poner las cosas
mayores, las cosas realmente duraderas. No podemos tener realmente confianza en la oración si no estamos convencidos de que
Su voluntad para nuestra vida excede la nuestra.
Muchas veces nuestras oraciones no tienen poder porque están basadas solamente en
la esperanza. Muchos suponen que la oración es mejor que nada y, por si acaso funciona, se
sienten contentos de haberla hecho. Otros la comparan con apenas más que el pensamiento
positivo, en lugar de una petición específica al Dios que vive y escucha, creador y poseedor
de todas las cosas.
Cuando Jesús se preparó para llamar a Lázaro de la tumba, Él “alzando la vista, dijo:
‘Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Ya sabía yo que siempre escuchas’” (Jn.
11:41,42 NVI). ¿Notas la diferencia? ¿qué pasaría si Cristo se apareciera, con manto y corona,
en la silla que está al lado de donde tenemos nuestro tiempo de oración y dijera: “comienza
hablar hijo mío. Te estoy escuchando”. ¿Oraríamos de una manera diferente? Me encanta
la referencia de Juan 11:41 cuando dice que Cristo, alzando la vista, habló con su Padre.
Cristo sabía que estaba hablando con el Dios del universo y que todos los recursos del cielo
y de la tierra estaban a su disposición. ¡¡Por eso tuvo la confianza de levantar un muerto!!
Que DIOS te bendiga en este nuevo año que comienza

